La cobertura de cancelación en tu seguro de viaje

Cuando sales fuera de España dejas de hacer uso del sistema sanitario español, el cual se encuentra enmarcado en la Seguridad Social para, en función del destino, adaptarte a la legislación del país europeo en cuestión, o del país extracomunitario que visites. Las consecuencias de esto las explicaremos ahora mismo pero, principalmente, vamos a tratar los motivos que llevan a tu compañía a indemnizarte porque no puedas realizar ese viaje que llevabas previendo con tanto tiempo.

Efectivamente, cuando sales fuera de España de vacaciones, nos encontramos ante dos opciones:
– Si te quedas en territorio europeo: podrás hacer uso de la Tarjeta Sanitaria Europea; lo que te dará acceso a la sanidad pública del país en el que te encuentres, pero no te garantiza la gratuidad del servicio (ya que en la mayoría de países de la Unión existe el denominado “copago”, que es el coste que te imputan como usuario de la sanidad pública).
– Si sales de la Unión Europea, hay una gran diferencia, debido a que la sanidad pública no tiene nada que ver (comparativamente con la U.E.) y, en algunos casos, ni siquiera está disponible para personas que visitan esos países (como en Estados Unidos).

Todo ello, motiva la contratación de seguros de viaje por personas que deciden pasar sus vacaciones fuera de España. Sin embargo, hay ocasiones que circunstancias sobrevenidas nos impiden llevar a cabo el viaje previsto. Por ello y si has sido previsor, tu seguro de asistencia en viaje contempla una garantía que cubre los gastos realizados y no disfrutados (consistentes fundamentalmente en desplazamiento y alojamiento).

¿Qué motivos son los que permiten actuar a esta garantía? Fundamentalmente, son los siguientes:
– Fallecimiento del Asegurado
– Accidente corporal o enfermedad grave que imposibiliten al Asegurado el inicio del viaje en la fecha prevista.
– Hospitalización o fallecimiento de un Familiar Directo Cubierto.
– Daños graves ocasionados por incendio, explosión, robo o por la fuerza de la naturaleza, en su residencia principal o secundaria, o en sus locales profesionales si el asegurado ejerce una profesión liberal o dirige una empresa y fuese necesaria imperativamente su presencia.
– Despido laboral no disciplinario del Asegurado o traslado forzoso de trabajo que conlleve el cambio de domicilio.
– Incorporación a un trabajo en una nueva empresa, ..
– Convocatoria como testigo o parte de un tribunal judicial o miembro de un jurado.

Lógicamente, no es similar en todas las compañías, ni siquiera se cubre el mismo importe máximo en caso de siniestro. Para eso está la labor de una Correduría de Seguros que te pueda recomendar una buena compañía y un buen producto.

Del mismo modo, es posible que haya que cancelar el viaje de forma repentina, una vez iniciado el mismo; siendo las causas muy similares a las ya enunciadas anteriormente.

Nuestro consejo: en cuanto se sea conocedor de alguna circunstancia que pueda ocasionar esa cancelación o, incluso, retrasos en el vuelo, pérdida de conexión de vuelos y demás, se notifique a la compañía lo antes posible.
¿Por qué? Básicamente por la letra pequeña de las pólizas de seguro. Hay que tener cuidado con estos dos casos:
1) Es muy probable que si lo notificas con poca antelación, no entre en funcionamiento la garantía.
2) Y, sobre todo, cuidado con la cláusula que indica que únicamente se cubrirá la cancelación del viaje. si entre la contratación del alojamiento más los billetes y la suscripción del seguro han pasado menos de 24 horas. Esto está en el condicionado de alguna póliza que puede suponer la imposibilidad de cobrar algo a lo que teníamos derecho.

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12-abril-2016|Noticias, Empresas, Profesionales / Autónomos, Particulares, Actualidad|