La importancia del seguro de Responsabilidad Civil

Cuando inicias una actividad profesional, bien sea en forma de autónomo o de empresa, debemos ser conocedores de los riesgos que asumimos y, como consecuencia, cómo podemos evitarlos. El seguro deresponsabilidad civil nos protege de los daños que podemos causar a un tercero en todos los aspectos relacionados con nuestra empresa.

Obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil

Existen una serie de seguros que son obligatorios: hablamos del seguro de circulación de vehículos, por ejemplo. La póliza de Responsabilidad Civil puede serlo si así lo determina el convenio sectorial o una Administración Pública.
Como indicábamos antes, la póliza de responsabilidad civil pretende cubrir los daños que podamos causar a un tercero, entendiendo por tal: un cliente, un proveedor, un vecino, nuestros empleados…

Tal y como hemos comenzado diciendo, resulta fundamental al iniciar una actividad profesional, ser conocedor de los diferentes riesgos que se pueden presentar ante nosotros ya que, entre otras cosas, nos estamos “jugando” nuestro patrimonio personal. Es necesario, en nuestra opinión, un buen asesoramiento al contratar nuestros seguros, especialmente, la primera vez, ya que todo nos suena a nuevo y no es fácil entender todo.

Gerente tomando nota

Garantías dentro del seguro de Responsabilidad Civil

Debido a que no todos los seguros son iguales, vamos a desgranar las distintas garantías/coberturas que nos ofrece esta póliza de Responsabilidad Civil (en adelante “RC”), para conocer cuáles deberíamos tener suscritas:

  1. RC de explotación: la garantía que suele ser obligatoria: su función es cubrir los daños que podamos ocasionar accidentalmente a terceros. Unos ejemplos: entra un cliente en la empresa y se resbala porque a alguien se le había caído un vaso de agua; cargando unas cajas en el almacén, el conductor del “toro” comete un error y aquellas caen sobre la furgoneta de un proveedor, y le causa daños a la misma.
  2. RC inmobiliaria o locativa: la primera se usa cuando somos los propietarios del local, para cubrir los daños que se puedan ocasionar a nuestros vecinos, bien sea por un incendio iniciado en nuestra nave u oficina, o por filtraciones, entre otras cosas. La locativa, en cambio, se suscribe si somos los inquilinos del recinto, y tiene la misma finalidad que antes, pero también para cubrir los daños que podamos ocasionar al local del propietario donde ubicamos nuestra empresa (eso sí, hay que tener en cuenta que se cubren unas garantías muy tasadas, por lo que siempre es bueno cubrir lo que se conoce como: obras de reforma).
  3. RC Patronal: si tenemos empleados a nuestro cargo, hemos de suscribir esta garantía por si sucede cualquier tipo de fatalidad en horario laboral (fallecimiento o invalidez de cualquier empleado), y la empresa pudiera ser declarada culpable en un juzgado de no haber respetado, por ejemplo, la prevención de riesgos laborales, se establecería una indemnización que, de no tenerlo suscrito, debería abonar la propia empresa. Hablamos de sentencias que pueden superar los 300.000 €.
  4. RC de Productos: pensado para todos aquellos que comercializan o fabrican cualquier tipo de bien (alimentos, tornillos, vehículos, cilindros, farmacéuticos…), pretende cubrir los daños que los mismos puedan causar a los clientes o usuarios de los mismos o cualquier perjudicado distinto del tomador.
  5. RC Postrabajos: a diferencia de la de productos, aquí pretende asegurarse los daños ocasionados con motivo de un fallo que surja tras la instalación, reparación o trabajo de cualquier tipo llevado a cabo por el asegurado de la póliza. Ejemplos: instalación de un fontanero que a los meses provoca una inundación al vecino de abajo; montaje de una máquina en una empresa, a la que se le suelta una pieza y ocasiona daños en existencias de la misma.
  6. RC de daños a bienes confiados: cuando disponemos en nuestras instalaciones de maquinaria o bienes de terceros, ya sea en custodia o préstamo, cualquier tipo de daño que les suceda va a ser nuestra responsabilidad. Para cubrir estos posibles daños se contrata esta garantía. Ejemplo: un taller de coches, o una empresa de reparaciones de electrodomésticos,…; también una empresa a la que le prestan una máquina para un pedido en concreto.
  7. RC Profesional: si disponemos de técnicos en plantilla (ingenieros, aparejadores, arquitectos…) y queremos cubrir los daños que se puedan achacar por el mal diseño de una obra, por ejemplo, la única manera de hacerlo será contratar esta garantía.

Por supuesto, además de las mencionadas, tenemos garantías complementarias como puede ser: la RC de contaminación accidental, la garantía de retirada de productos (importante en el sector de la alimentación), la unión y mezcla o el montaje y desmontaje, entre otros.

Importancia del asesoramiento de una Correduría en seguros de empresa

Como vemos, no es nada fácil conocer y entender todos estos elementos. Por ese motivo, afirmamos que resulta imprescindible ser asesorados por un profesional que se preocupe, que haga las preguntas adecuadas. Es la única forma de poder tener una póliza de seguro que realmente cubra el mayor número de riesgos posibles y, al mismo tiempo, no incluya  garantías que no necesitamos, encareciendo el coste. Dejamos este enlace,para más información sobre los seguros imprescindibles de empresa.

Es posible que, si nuestro negocio está empezando o no tiene un volumen muy elevado, estas garantías de Responsabilidad Civil se puedan integrar en la propia póliza de Daños de la empresa, la póliza conocida normalmente como “PYME”, y que cubre nuestro local, nuestros ordenadores, máquinas y demás.

Por todo ello, y para que tengas un buen seguro de responsabilidad civil, nos gustaría poderte brindar este asesoramiento, para tranquilidad tanto tuya como de tu negocio. Si quieres que revisemos tu seguro de responsabilidad civil, contacta con nosotros.

21-junio-2016|Noticias, Empresas, Profesionales / Autónomos, Actualidad|