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La mentira no informada de las pensiones y la Seguridad Social

Érase una vez, allá por el 2013, el Gobierno español anunció una comunicación masiva dirigida a los trabajadores mayores de 50 años, informándoles sobre una estimación aproximada de la futura pensión de jubilación a la que tendrían derecho pasados unos años. ¿Por qué esta promesa nunca ha llegado a cumplirse? Hoy te lo explicamos.

La creación del Estado del Bienestar

La pensión contributiva de jubilación, que nos corresponde por nuestras cotizaciones realizadas durante nuestra vida laboral, no ha existido siempre. La creación de la Seguridad Social, tal y como la conocemos hoy, se remonta a la década de los 60, del siglo pasado.

Hasta ese momento, los españoles: o no se jubilaban nunca, o ahorraban para cuando llegara ese momento. Con la llegada del Estado del Bienestar, tras difíciles negociaciones por la complejidad de regular todo el sistema público de prestaciones, se consiguió dar forma a lo que hoy conocemos como prestaciones públicas y Seguridad Social.

¿Cómo funciona el sistema de pensiones?

Es un sistema de reparto”, no de capitalización. Esto quiere decir que nosotros como cotizantes, vamos pagando a la Seguridad Social, metiendo dinero a la “hucha”, sin saber realmente lo que recuperaremos cuando nos jubilemos. En cambio, un sistema de capitalización sería el que, aportando dinero, recuperaríamos el mismo más los intereses al final de nuestra vida laboral.

En función del nivel de cotización, recibiremos más o menos dinero al jubilarnos. La problemática se encuentra en la total incertidumbre sobre el importe de pensión que cobraremos, por los cambios legislativos constantes y la preocupante situación de la propia Seguridad Social. Por esos motivos, muchísima gente ha decidido empezar a ahorrar para cuando llegue ese momento.

Jubilados y sus pensiones

Los problemas de las pensiones actuales

Vamos a explicar qué es lo que está yendo mal y lo que no se está explicando claramente a los ciudadanos. Estas son las razones por las que no se ha llegado a enviar nunca el “papelito” informativo de nuestra futura pensión:

  •  La situación demográfica en España: existe un progresivo envejecimiento poblacional en nuestro país. Este GIF es buena prueba de ello: en él podemos ver como engordándose la “pirámide poblacional” en la parte de arriba, y la edad media pasa de los actuales 43 años a los 50, en el año 2050. Al mismo tiempo, haciéndonos eco del programa emitido recientemente en TV “Cintora en la calle”, y basado en datos del Instituto Nacional de Estadística, sabemos que:
    – Hoy: existe 1 persona mayor de 65 años por 4 que se encuentran en edad de trabajar.
    – En 2050: cuando muchos de nosotros nos toque jubilarnos, ese ratio desciende enormemente, a 1 persona mayor de 65 por 2 únicamente en edad de trabajar.
  • La situación económica: el dato puramente poblacional hay que filtrarlo, y decir de esas personas en edad de trabajar, ¿cuántas realmente trabajan?
    – Hoy: de esas 4 personas sólo trabajan 2´3 y, además, lo hacen con unos sueldos muy bajos. Lo que significa que sus cotizaciones (lo que va a los ingresos de la Seguridad Social) tampoco son elevadas.
    – En 2050: por cada persona jubilada solo trabajaran 1´4. Y se estima un crecimiento de los jubilados en 8 millones sobre los actuales, y un descenso de 8 millones de personas en edad de trabajar.
  • La famosa “Hucha de las pensiones”, el Fondo de Reserva, ha consumido ya la mitad de su saldo. Todos los periódicos han publicado el recorte desde los 66.815 millones de euros de 2011 a los 32.481 millones actuales de 2016 (en 2015 se han hecho uso de más de 13.000 millones).

Lamentablemente, todos estos datos son ciertos, y muchos de vosotros ya sois conscientes de ello. No en vano, existe una preocupación ciudadana palpable, y las encuestas se hacen eco de ello, señalando que el 73% de los españoles están muy preocupados por su jubilación, y casi un 80% por el futuro de la S.S.

Nuestra pensión peligra

Reformas llevadas a cabo por el Gobierno

En sintonía con estos problemas, ya se han iniciado varias reformas para tratar de sostener el sistema de pensiones y corregir el desequilibrio presupuestario de la Seguridad Social, como son:

  • Retraso progresivo de la edad ordinaria de jubilación: de los 65 a los 67 años
  • Computar para el cálculo de nuestra pensión no los últimos 15 años cotizados, si no que se irá subiendo a los últimos 25 años, con el único fin de reducir la pensión media a abonar. Concretamente entre un 7 y un 9%, según el Instituto de Actuarios Españoles
  • Limitar el índice de revalorización anual al 0,25%. Antes el mismo estaba ligado al IPC, es decir, al incremento en el precio de las cosas. Ello supone una pérdida de poder adquisitivo muy elevada. Si el IPC se situara en un 2%, significa que solo en un año, perderíamos el 1,75% de poder adquisitivo. Si esto se acumula año a año, en algo más de 10 años habremos perdido al menos un 20%.
  • Introducción del “factor de sostenibilidad”. Esto que suena tan raro, lo justifican en el incremento de la esperanza de vida: si antes se vivían 15 años tras jubilarse y eran X miles de euros de pensión total, ahora que se viven 20 ó 25 años se quiere pagar el mismo total, entre más años, lo que significa que la pensión mensual ha de bajar. Este factor se introduce en 2019.

La cruda realidad de los cambios

Como podéis comprobar son varios cambios, pero muy progresivos, de tal forma que de un año para otro no llaman la atención. Pero bajo esa apariencia “indolora”, el cálculo acumulado hacen ver los resultados reales de las reformas y, sobre todo, las enormes reducciones en las pensiones futuras.

La manera más clara de comprobarlo lo tenemos en la bien llamada “tasa de sustitución”: es el porcentaje que representa nuestra pensión de jubilación comparativamente con el último sueldo cobrado. Hasta ahora los españoles estábamos muy bien acostumbrados (o mal acostumbrados, según se mire), y teníamos un 85%. Es decir, si nuestro último sueldo eran 2.000 €, por ejemplo, el 85% de esa cuantía es lo que recibíamos en pensión: 1.700 € al mes, por 14 pagas. En un futuro, con todas las reformas mencionadas, llegaremos a la media europea, que se sitúa en el 55% (de 2.000 € pasaríamos a 1.100 €). Ahora entendemos la cultura del ahorro que existe entre nuestros vecinos europeos.

En base a todo esto, ahora podemos comprender por qué desde Madrid se está retrasando el envío de información sobre nuestras futuras pensiones. Desde aquí, confiamos en que la situación general pueda mejorar, para que los españoles tengamos los ingresos suficientes para tener capacidad de ahorrar y poder proveernos de una jubilación económicamente plácida.

Si tienes la suerte de disponer de un margen para ahorrar y quieres que te asesoremos sobre cómo hacerlo para no enfrentarte a una pensión decepcionante, contacta con nosotros. Nuestro Departamento de Ahorro e Inversión te ayudará a incrementarla.

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