¿Por qué necesito contratar un seguro de vida?

Un seguro de vida pretende obtener una indemnización en caso de que suceda alguna de las causas que prevé la póliza. Lo más habitual es asegurar el posible fallecimiento de una persona, pero veremos cómo podemos cobrarlo también en vida.

El seguro de vida ante una hipoteca

Al suscribir una hipoteca, cada vez más, el banco nos exige unas vinculaciones. Ya en su día hablamos de que no es legal obligar al cliente a contratar seguros con ellos. No obstante, ellos juegan con el tema de las bonificaciones (aunque ya hemos comprobado, en muchas ocasiones, que suele compensar suscribirlos con una Correduría por qué no hay comparación en el coste).

En ese momento es frecuente que sea la primera vez que una persona se plantea un seguro de vida. No obstante, para mucha gente, eso ya sirve para mantenerlo durante muchos años: por la familia, por mí mismo (y cubrir la invalidez), etc.

Seguro para fallecimiento

Las coberturas del seguro de vida

La garantía más habitual, como ya hemos dicho, es la del fallecimiento. Gracias al dinero que cobrará nuestra familia, podrán suplir la carencia de ingresos que solían entrar en la economía doméstica. La pensión de viudedad es solo un porcentaje de nuestro antiguo sueldo, por lo que suele ser insuficiente para hacer frente a todos los gastos.

Pero, ¿en vida podríamos cobrar algún tipo de indemnización? La respuesta es sí, gracias a estas dos coberturas:

  1. Invalidez permanente: si la Seguridad Social nos diagnostica, la compañía nos abonará el importe asegurado para ese hecho. Existen varios tipos (invalidez absoluta o total)
  2. Enfermedades graves: una garantía surgida en los últimos años, ante la cantidad de diagnósticos de cáncer y otro tipo de enfermedades, que nos adelantan una indemnización para hacer frente a posibles desembolsos.

Los 2 motivos para contratar un seguro de vida

Estas causas se llevan la palma, como hechos determinantes para suscribir la póliza de vida:

  1. Ser padre o madre: ese hecho nos hace recapacitar sobre posibles sucesos que pudieran poner en peligro la estabilidad económica y el porvenir de la familia.
  2. Una tragedia de un familiar o amigo cercano: lamentablemente, es frecuente escuchar este tipo de sucesos graves de gente cercana que, de nuevo, nos obliga a pensar en qué sucedería si nos ocurriera a nosotros

Por nuestra parte, como Correduría de Seguros, lo que intentamos es ofrecer seguros de vida en compañías solventes, con precios competitivos y, sobre todo, que los clientes contraten lo que realmente desean. Demasiadas veces nos encontramos con seguros que los asegurados no necesitan, y es una pena que paguen de más. Si buscas un seguro de vida en Zaragoza, somos lo que necesitas.

1-agosto-2017|Estudios y Asesoramiento, Particulares, Actualidad|